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Estos son los nuevos ciberdelitos en Guatemala que se castigarían con hasta 30 años de prisión

Estos son los nuevos ciberdelitos en Guatemala que se castigarían con hasta 30 años de prisión

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La ciberseguridad en Guatemala da un paso histórico con la iniciativa de ley 6347, que este 26 de agosto recibió dictamen favorable por parte de la Comisión de Asuntos de Seguridad Nacional del Congreso. Este proyecto busca establecer un marco jurídico moderno para combatir delitos en el entorno digital, con sanciones que podrían ir desde seis hasta 30 años de prisión.

La iniciativa 6347 de ciberseguridad avanza en el Congreso y propone tipificar delitos digitales, crear un centro de respuesta a incidentes y fortalecer la cooperación internacional.

La propuesta contempla la creación de una fiscalía especializada en ciberdelincuencia, un centro nacional de respuesta a incidentes y el respaldo de cooperación internacional en caso de ataques cibernéticos. Con ello, Guatemala pretende dejar atrás el rezago legislativo en materia digital y alinearse con estándares internacionales como el Convenio de Budapest sobre Ciberdelincuencia.

Un vacío legal en delitos digitales que Guatemala busca llenar

Un vacío legal en delitos digitales que Guatemala busca llenar

Según Ana Antillón, coordinadora de la mesa de Certeza Jurídica de Guatemala No Se Detiene, el país ha estado atrasado en regulación sobre seguridad digital, especialmente en la protección de datos y la persecución de delitos informáticos. La falta de leyes claras ha dificultado el combate al robo de información, fraudes en línea y la protección de usuarios frente a amenazas digitales.

El asesor legislativo Mario Menéndez explicó que todos los delitos incorporados en la iniciativa son de reciente tipificación, aunque algunos guardan relación con figuras ya existentes en el Código Penal. La diferencia radica en que ahora estarán específicamente vinculados al entorno digital, lo que permitirá a las autoridades actuar con mayor claridad.

Delitos digitales con penas ejemplares

La iniciativa tipifica al menos una docena de ciberdelitos que hasta hoy no tenían un marco legal claro en Guatemala. Entre ellos se incluyen:

    • Reproducción o retransmisión ilegal de transmisiones satelitales y radiales.
  • Alteración, borrado o daño de registros informáticos.
  • Modificación de programas y sistemas computacionales sin autorización.
  • Creación de bases de datos que afecten la intimidad de las personas.
  • Obtención o uso no autorizado de información contenida en registros electrónicos.
  • Distribución de software malicioso o programas destructivos.
  • Altering de números de operadores extranjeros para tráfico telefónico internacional.

Además, se contemplan penas severas para quienes comercialicen celulares robados o modifiquen el número de serie de terminales móviles, así como para la distribución de productos médicos fraudulentos mediante plataformas digitales.

El presidente de la comisión, Jorge Mario Villagrán, informó que las sanciones oscilarán entre seis y 30 años de cárcel. Sin embargo, advirtió que la acumulación de delitos podría derivar en condenas aún más largas.

Delitos agravados con el uso de tecnología

La propuesta también refuerza delitos ya existentes en el Código Penal, incorporando elementos tecnológicos como agravantes. Entre ellos:

    • Producción y difusión de material indebido o personas con incapacidad cognitiva.
  • Violación a la intimidad mediante el acceso a datos digitales.
  • Difusión de espectáculos a través de plataformas electrónicas.
  • Comercialización de material indebido en entornos digitales.

Estos apartados buscan cerrar vacíos legales que actualmente dificultan la persecución penal de delitos cometidos en internet.

Pilares de la ley de ciberseguridad

El dictamen establece tres ejes principales que sostendrán la futura ley:

    1. Tipificación de delitos digitales con penas específicas.
  • Creación del Centro de Respuesta a Incidentes de Seguridad Informática de Guatemala (C-SIRT-GT).
  • Establecimiento de una red 24/7 para monitorear y atender emergencias cibernéticas.

El C-SIRT-GT sería el organismo encargado de la detección, análisis y gestión de ataques digitales, brindando servicios proactivos y reactivos para garantizar la continuidad de las operaciones tecnológicas en el país.

Según el experto Carlos Cuéllar, miembro de Bancert, este paso es clave para que Guatemala pueda responder a crisis cibernéticas con apoyo internacional. Además, cada institución pública deberá contar con su propio centro de respuesta especializado.

Un proyecto con carácter de urgencia

El diputado José Pablo Mendoza, ponente de la iniciativa, subrayó que el proyecto fue respaldado por al menos tres bancadas, lo que facilitará los consensos necesarios para su aprobación en el pleno. Mendoza explicó que el Ministerio Público contará con una ventanilla exclusiva para delitos cibernéticos, agilizando las denuncias y la investigación penal.

Por su parte, Villagrán adelantó que se solicitará a la junta directiva del Congreso que la propuesta sea discutida en el pleno la próxima semana.

Aunque la norma es considerada de urgencia nacional, el dictamen establece un plazo de entre 90 y 120 días tras su aprobación para que las instituciones implementen los mecanismos necesarios.

Guatemala frente al desafío digital

En la actualidad, Guatemala se enfrenta a un crecimiento de amenazas digitales como fraudes electrónicos, hackeos, robo de identidad y ataques a sistemas financieros. Sin un marco legal robusto, estos delitos han resultado difíciles de perseguir.

Con la iniciativa 6347, el país busca no solo castigar los ciberdelitos con penas severas, sino también proteger a los ciudadanos, empresas y al propio Estado frente a riesgos en el mundo digital.

Si el Congreso aprueba esta ley, Guatemala dará un paso decisivo hacia la modernización de su legislación en seguridad digital, colocándose a la par de otros países de la región que ya cuentan con normativas similares.

La propuesta representa, según sus impulsores, una herramienta vital para garantizar la confianza digital, proteger la información personal y fortalecer la defensa del país frente a ciberataques.

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