LA HORA TIME
¿Reinserción o riesgo encubierto? El caso del taller de serigrafía en Pavón

¿Reinserción o riesgo encubierto? El caso del taller de serigrafía en Pavón

La Hora Time··2 min read

tras el intento de fuga, surgen dudas sobre los programas de “rehabilitación” dentro de las cárceles

La reinserción social es, sin duda, un objetivo deseable dentro de cualquier sistema penitenciario. Que personas privadas de libertad puedan transformarse, aprender oficios y aspirar a una segunda oportunidad es algo que una sociedad democrática debe fomentar. Sin embargo, ¿qué pasa cuando esos mismos espacios se convierten en una brecha para evadir la justicia?

El reciente intento de fuga de varios reos en la Granja Modelo de Rehabilitación Pavón, quienes participaban en programas de trabajo como la serigrafía, ha encendido las alarmas. Lo que hasta hace unos días era presentado como un ejemplo de transformación —tintas, camisetas, mensajes de esperanza— hoy deja al descubierto posibles fallas en el control y supervisión de estos talleres.

¿de verdad buscan redimirse o es una fachada?

Uno de los internos a cargo del proyecto es Yahir de León, alias El Diabólico, nombre que no deja indiferente. Él, junto a otros reclusos, dirige un taller de serigrafía que ha producido cientos de camisetas dentro del penal. El discurso es atractivo: "trabajo digno, cambio, esperanza". Pero el reciente intento de fuga desde ese mismo espacio plantea dudas legítimas.

¿Estamos ante casos reales de rehabilitación o ante estrategias cuidadosamente construidas para ganar beneficios penitenciarios, generar ingresos e incluso facilitar una posible evasión?

las cárceles no pueden ser zonas sin ley

Este no es un ataque a quienes sí buscan reinsertarse, sino un llamado a revisar a fondo los filtros, los permisos y los protocolos que permiten este tipo de talleres. Un penal como Pavón no puede convertirse en una vitrina de marketing para la reinserción, mientras por debajo se gestan planes de fuga y corrupción.

Recordemos que Guatemala no es ajena a fugas masivas, ni a casos donde el crimen organizado opera desde dentro de los centros penitenciarios. La creatividad y el trabajo son herramientas poderosas para el cambio, sí, pero sin control, pueden ser armas de doble filo.

más vigilancia, menos romanticismo

Es hora de que el sistema penitenciario deje de romantizar ciertos proyectos y empiece a auditar, vigilar y transparentar todo lo que ocurre dentro. Porque una camiseta con un mensaje de esperanza puede ser inspiradora… o una pantalla para algo más oscuro.


Artículos relacionados